Cómo acompañar el desarrollo social y emocional en niños de 5 a 8 años

Fomentar el desarrollo social y emocional en tu hijo de 5-8 años es increíblemente importante. Lee consejos de expertos para saber cómo ayudarlo.

Conciencia de sí mismo

El autoconocimiento implica conocer tus emociones, fortalezas y desafíos, y saber cómo las emociones afectan tu conducta y decisiones.

Cómo hablar con tu hijo acerca de las emociones:

Mientras miran TV o leen un libro, pregúntale: ¿Qué vas a hacer después de cenar? ¿Qué quieres hacer o practicar este fin de semana? “¿Cómo crees que se siente este personaje? ¿Qué ves en su rostro cuando se siente de esa manera?”. También puedes decirle: “Muéstrame cómo es la expresión de felicidad para ti” y “¿Cómo es la expresión de tristeza?”

Cómo hablar con tu hijo sobre las emociones que está sintiendo.

Si se lo ve enojado o frustrado, le puedes decir: Noté que frunces el entrecejo y estás de brazos cruzados. Cuéntame qué estás sintiendo.

Cómo ayudar a tu hijo a identificar sus fortalezas y a estimular sus intereses:

Puedes decirle: “¿Cuál es tu asignatura favorita en la escuela? ¿Qué es lo que más te gusta hacer los fines de semana?”. Si le gustan las mascotas, le puedes decir: “Veo que te encanta jugar con las mascotas. ¿Te gustaría ser voluntario conmigo en un refugio donde hay un montón de animales a los que puedes cuidar?

Autocontrol

El autocontrol es moderar las emociones y las conductas que ellas generan, a fin de superar los desafíos y alcanzar los objetivos.

Ayuda a tu hijo a establecer objetivos comenzando con metas pequeñas.

Pregúntale qué le gustaría lograr la semana siguiente o al otro día. ¿Qué vas a hacer después de cenar? ¿Qué quieres hacer o practicar este fin de semana? 

Permite que tu hijo supere los desafíos en forma independiente.

Por ejemplo, si ves que está teniendo dificultades, le puedes decir: “¿Qué otra cosa podrías hacer para que funcione mejor?” o “Me parece que podrías hacer esto. ¿De qué otra forma puedes resolverlo? ¿Qué puedes cambiar o hacer diferente?”

Cómo hablar con tu hijo sobre resiliencia y perseverancia.

Por ejemplo, cuando prueban juntos una actividad nueva: Sé que andar en patines es difícil. También lo fue para mí, pero si seguimos practicando, nos va a salir mejor. ¡Estoy orgulloso de ti porque pruebas una actividad nueva!

Destaca aquellos momentos en los que tu hijo persevera o muestra determinación.

Por ejemplo, si se saca una buena nota en una prueba, intenta decir algo más que: “Felicitaciones por esa buena nota”. Prueba con: “Estudiaste tanto para sacarte esa nota y no te rendiste. Estoy orgulloso de tu perseverancia”. 

Conciencia social

La conciencia social es la capacidad de comprender y respetar el punto de vista de los demás y de aplicar este conocimiento a las interacciones sociales con personas de diferentes ámbitos.

Cómo hablar con tu hijo de los sentimientos de otras personas en interacciones de la vida real:

¿Cómo crees que se sintió tu amiga Alice cuando compartiste con ella tu juguete favorito? ¿Por qué crees que se sintió así? ¿Cómo te sentiste tú cuando hicimos esto por ella?

Cómo hablar con tu hijo acerca de un comportamiento amable y cortés:

¿Te acordaste de sonreír hoy? ¿Fuiste amable, dijiste ‘por favor’ y ‘gracias’?

Despierta la curiosidad de tu hijo en situaciones cotidianas:

“¿Por qué crees que pasó eso?” o “¿Cómo crees que ocurrió?”

Enséñale a tu hijo a respetar a los demás.

Por ejemplo, cuando le hables sobre las diferencias físicas, explícaselo de manera simple: “Tu compañera de clase está en una silla de ruedas porque una parte de su cuerpo no está bien”. Trata de comentarle lo que estos niños pueden hacer y lo que hacen bien, como “estuve viendo que Cindy sonríe y lleva alegría a la clase y, a pesar de que es diferente, tienen algunas cosas en común. ¿Por qué no intentas ser su amigo?

Cómo hablar con tu hijo sobre el respeto a la diversidad:

Si bien todos somos diferentes, nos parecemos en muchas formas. Todos amamos a nuestras familias, y nos gusta cuando la gente es amable con nosotros. Es importante respetar y ser agradables con todas las personas, no importa de dónde sean o quiénes sean. 

Habilidades relacionales

La capacidad de interactuar en forma significativa con los demás y de mantener relaciones saludables con personas y grupos diversos contribuye al éxito general.

Cómo hablar con tu hijo sobre las amistades:

“¿Conociste a alguien en la clase de hoy? ¿Quiénes son tus mejores amigos en la escuela?” Pregúntale a tu hijo qué busca en un amigo. “¿Por qué te gusta jugar con Jamal después de la escuela? ¿Qué consideras que lo hace un buen amigo?” o “¿Alguna vez Shannon dijo algo que te hizo sentir mal?”

Enséñale a tu hijo el valor de la amabilidad en las relaciones personales. Puedes decirle:

“Hoy la señora de la tienda fue tan amable conmigo. Me ayudó a llevar las bolsas hasta el auto. ¿Alguien fue amable contigo en la escuela hoy? ¿Alguien te ayudó hoy o tú ayudaste a alguna persona?”

Enséñale a tu hijo a agradecer por medio de acciones y no solo de palabras.

Si tu hijo llega a casa después de la escuela y te dice: “Shruti fue amable conmigo hoy porque compartió su refrigerio”, a lo que puedes responder: “¿Quieres llevar refrigerios para compartir con Shruti mañana? ¿Te parece que es una buena forma de agradecerle?”

Para los niños que no se están llevando bien con sus amigos, intenta decirles:

“Si Leah no quiere jugar contigo, pregúntale si hiciste algo que la molestó. ¿Te parece que deberías disculparte? Si lo haces, ella podría sentirse mejor. Si ella te hizo algo a ti, pregúntale por qué."

Cómo hablar con tu hijo sobre el acoso escolar:

“Te noté triste cuando te fui a buscar a la escuela. ¿Pasó algo? ¿Tienes problemas con algún compañero de clase? ¿Te insultan o son malos contigo? ¿Algún compañero molestó a otro? Si pasan algunas de estas cosas, necesito saberlo para que podamos hacer algo al respecto."

Tomar decisiones de manera responsable

Tomar decisiones en forma responsable te permite hacer elecciones que son buenas para ti y para los demás. También se trata de tener en cuenta tus deseos y los de los demás.

Fomenta su capacidad para tomar decisiones permitiéndole a tu hijo decidir por sí solo.

Puedes darle opciones, y preguntarle: “¿Qué libro te gustaría leer hoy a la noche? ¿Tu favorito o el que vimos hoy en la biblioteca? ¿Qué tipo de refrigerios quieres que incluya en tu almuerzo? ¿Zanahorias o puré de manzana?

Habla de las decisiones responsables por medio de las historias que leen a la noche.

Conversa sobre el problema en cuestión mientras leen, usa términos como: “¿Cómo resolverías este problema?” o “¿Cuál es el problema?” y “¿Qué debería hacer el personaje ahora?”

Cómo hablar con tu hijo sobre las consecuencias:

“Tienes que darme la mano o caminar al lado mío cuando hay mucha gente en un lugar. Si nos separamos, te podrías perder y eso me asustaría y preocuparía mucho” en lugar de “Un extraño te podría llevar”, que es un resultado más realista. 

Cómo hablar con tu hijo sobre las consecuencias:

“¿Qué te parece que pasaría si hoy no usáramos abrigo al salir?” o “Si no te duermes temprano, ¿cómo crees que te sentirías en la escuela mañana?” o “¿Cómo se sentiría tu hermana si jugaras con su juguete favorito sin pedirle permiso?”

Dale a tu hijo la oportunidad de subsanar un problema cuando lastima a alguien.

Por ejemplo, si tu hijo rompe un juguete de su hermano, puedes decirle: “Tu hermano se puso muy triste cuando rompiste su juguete. ¿Qué puedes hacer para que se sienta mejor? Puedes decirle: ‘Lamento haber roto tu juguete. Sé que te pone triste. La próxima vez que juegue con tus cosas, trataré de ser más cuidadoso”.

Desarrollo Social y Emocional

Las investigaciones demuestran que las personas que tienen buenas habilidades socio-emocionales prestan más atención y tienen menos problemas de aprendizaje. Además, suelen ser más exitosas en los ámbitos académicos y laborales. Al igual que las matemáticas o los idiomas, estas habilidades pueden enseñarse y desarrollarse con el paso del tiempo. 

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