Cómo acompañar el desarrollo social y emocional en estudiantes de escuela secundaria

Fomentar el desarrollo social y emocional en tu estudiante de escuela secundaria es increíblemente importante. Lee consejos de expertos para saber cómo ayudarlo.

Conciencia de sí mismo

El autoconocimiento implica conocer tus emociones, fortalezas y desafíos, y saber cómo las emociones afectan tu conducta y decisiones.

De ejemplo de autoconocimiento al compartir con él tus propios sentimientos.

"Ya me siento ansioso por la cercanía de los feriados. Si bien me encanta poder pasar más tiempo con la familia, me preocupa mi ausencia en el trabajo y que tenga mucho para hacer cuando vuelva. ¿Alguna vez te pasó?"

Habla con tu hijo sobre sus planes para el futuro.

Pregúntale: "¿Cuál es tu clase favorita? ¿Te interesa explorar carreras en las que puedas usar lo que estás aprendiendo en esa clase cada día? ¿Cuáles son tus puntos fuertes?" También pregúntale sobre sus objetivos personales: "¿A quién admiras y por qué?"

Autocontrol

El autocontrol es moderar las emociones y las conductas que ellas generan, a fin de superar los desafíos y alcanzar los objetivos.

Recompensa a tu hijo por sus esfuerzos.

"Noté todo lo que estás trabajando para tu tarea de Matemática, estoy orgulloso”, en lugar de “Te vas a sacar una A en esa prueba porque eres muy inteligente."

Márcale aquellos momentos de su vida en los que se esforzó y perseveró.

“Cuando aún no podías caminar, te llevó un tiempo aprender a pararte solo, pero finalmente lo lograste y a los pocos meses ya estabas corriendo. Entiendo que te sientas frustrado ahora, pero aprender una nueva habilidad lleva tiempo. Sé paciente y no te rindas, antes de que te des cuenta ya habrás alcanzado tu objetivo."

Conciencia social

La conciencia social es la capacidad de comprender y respetar el punto de vista de los demás y de aplicar este conocimiento a las interacciones sociales con personas de diferentes ámbitos.

Habla del rol que juega la empatía en la universidad y en el lugar de trabajo.

Dile: "Pronto vas a entrar en la universidad y es importante que puedas lidiar con diferentes personalidades y entenderlas. ¿Te pasó alguna vez cuando trabajabas en grupo para algún proyecto de la escuela? ¿Cómo lograste manejarte con aquellas distintas personalidades?"

Cómo hablar de las diferencias y de los estereotipos:

"El mundo está integrado por personas con distintas personalidades, historias, creencias, religiones, sexo, preferencias sexuales y clases socioeconómicas, y todos estos grupos tienen estereotipos. ¿Lo habías escuchado antes? ¿Qué puedes hacer para ser más abierto y tolerante con los demás?"

Habilidades relacionales

La capacidad de interactuar en forma significativa con los demás y de mantener relaciones saludables con personas y grupos diversos contribuye al éxito general.

Conversa con tu hijo sobre sus relaciones platónicas y románticas.

"¿Qué hacen tus amigos después de la escuela?" Aprovecha esta oportunidad para que te cuente sobre su vida amorosa. Por ejemplo, puedes preguntarle: "¿Con quién te gustaría ir al baile de la escuela?" o "¿Hay alguien en tu clase con quien te guste pasar tiempo?"

Habla con tu hijo sobre su ‘marca’ personal.

Dile: "El comportamiento social de cada uno de nosotros tiene un gran impacto en el modo en el que nos relacionamos con los demás, y es importante recordar que allí afuera, solo estás tú representándote a ti mismo y a tu ‘marca’. ¿Cómo te gustaría ser percibido por los demás?"

Intenta apaciguar los conflictos.

Si te sientes frustrado con tu hijo, dile: "Me parece que esto no va para ningún lado. Necesito calmarme y pensar, continuemos en una hora." No solo disminuyes el riesgo de decir algo de lo que te puedes arrepentir después, sino que le estás enseñando a tu hijo una habilidad esencial: evitar tomar decisiones con el impulso del momento. 

Tomar decisiones de manera responsable

Tomar decisiones en forma responsable te permite hacer elecciones que son buenas para ti y para los demás. También se trata de tener en cuenta tus deseos y los de los demás.

Habla con tu hijo sobre la responsabilidad de sus acciones.

Puedes decirle: "Las personas responsables se comportan de una forma que despierta confianza en los demás, y que les permite adueñarse de sus acciones. Además, no inventan excusas ante una mala conducta ni culpan a otros cuando algo sale mal. ¿Con qué frecuencia te haces responsable de tus acciones?"

Habla con tu hijo de las responsabilidades de un adulto.

"Cuando sales al mundo real y te vales por sí solo, tienes que fijar un presupuesto mensual y atenerte a él para pagar cuentas, ahorrar, comprar comida y gastar en ropa, salidas o regalos. Te va a ayudar para cuando estés en la universidad. ¿Qué puedes hacer para asegurarte de que estás siguiendo tu presupuesto?"

Desarrollo Social y Emocional

Las investigaciones demuestran que las personas que tienen buenas habilidades socio-emocionales prestan más atención y tienen menos problemas de aprendizaje. Además, suelen ser más exitosas en los ámbitos académicos y laborales. Al igual que las matemáticas o los idiomas, estas habilidades pueden enseñarse y desarrollarse con el paso del tiempo. 

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