Respeto por la diversidad: 3 cualidades que los jóvenes adultos necesitan

Es importante, independientemente de cuán diferente sea alguien, que tu hijo como adulto joven pueda comunicarse con personas de todos los estratos sociales y respetarlas.

Empatía

La empatía es la capacidad de reconocer y respetar los sentimientos de los demás. También implica escuchar atentamente cuando los demás hablan y responder a sus necesidades con atención y preocupación.

Parte de la empatía consiste en reconocer que las personas tienen puntos de vista diferentes de los nuestros. A Janine Halloran, asesora en salud mental, le gusta explicar la empatía usando una metáfora que tiene como protagonistas a hombres ciegos y un elefante. Un hombre ciego toma la trompa, el otro toca el costado, otro sostiene la cola. Todos están tocando la misma criatura —un elefante— pero todos tienen diferentes perspectivas sobre lo que están sintiendo. “Todos tienen la mano en una parte del elefante, y están convencidos de que su modo es la única manera de ver al elefante”, dice Halloran. “Pero en realidad, todos están equivocados. Es importante alejarse un poco y ver la imagen completa. A medida que crecemos, debemos pensar más allá de nuestra propia perspectiva”. Si bien puede resultar difícil, Halloran dice que esto significa reconocer que tu perspectiva puede ser correcta e incorrecta al mismo tiempo, un punto importante para los niños y también para los adultos.

Los adultos jóvenes deberán aprender a tratar con diferentes personalidades en el lugar de trabajo y en la vida. Según investigaciones, quienes tienen un fuerte sentido de empatía tienen mejores interacciones sociales y tienden a tener más éxito en el ámbito escolar y en el lugar de trabajo. La Dra. Michele Borba, psicóloga especializada en educación, dice que si los adultos jóvenes pueden comprender de dónde vienen los demás, estarán mejor preparados para tratar con personalidades e ideas diversas. Halloran señala que el primer paso es en realidad mirar hacia el interior de cada uno y reconocer la propia singularidad. “Todos debemos pensar en nosotros mismos como en seres únicos. No es útil encasillar a las personas en función de una característica”, dice Halloran. “Piensa en ti mismo; sabes que hay muchos aspectos diferentes sobre ti. Hay muchas experiencias que tú has tenido y que los demás han tenido o no. Es importante recordar que todos pasan por eso”. Y en cuanto a ti, es importante comprender de dónde viene tu hijo, también. Respétalo por la manera en que se diferencia de ti, y ese será el primer paso para darle el ejemplo de cómo interactuar con los demás en el mundo. Puedes ofrecerle mucha sabiduría, pero primero, debes escuchar lo que tiene para decir.

Compasión

Compasión significa literalmente “sufrir juntos”. Es el sentimiento de preocupación y solidaridad por el sufrimiento o las dificultades de los demás, y la motivación para aliviar ese sufrimiento.

“Compasión es empatía en acción”, dice Borba. Esto puede ser tan sencillo como intentar hacer que el día de alguien sea un poco mejor con algún gesto de amabilidad, como sostener una puerta abierta, o trabajar algunas horas de más, por ejemplo, como voluntario o en proyectos de servicio. Cuando los adultos jóvenes tienen compasión, pueden mostrar a los demás que comprenden y respetan sus diferencias a través de sus acciones.

Al buscar maneras de conectarse con los demás, sin importar cuán diferentes sean, los adultos jóvenes desarrollan sus habilidades de compasión. “El solo hecho de que alguien se vea diferente de ti no significa que tenga una vida muy diferente de la tuya”, señala Halloran. Los adultos jóvenes deben intentar tener presente que todas las personas pasan por algún tipo de dificultad. Habla con tu hijo sobre un estereotipo relacionado con tu familia u origen. También puedes aprovechar esto como una oportunidad para hablar sobre cómo la diversidad mejora nuestro mundo, y cómo ser compasivo y respetar a los demás puede ayudar a aprender más sobre el mundo.

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Amabilidad

Amabilidad es tratar a los demás con respecto, compasión y cuidado. Es la regla de oro: trata a los demás como quieres que te traten a ti.

Las investigaciones muestran que la amabilidad está relacionada con el aumento de la aceptación entre pares, la mejora del rendimiento académico y la salud mental positiva. Es esencial para mantener las relaciones y establecer nuevas. Cuando las personas son amables, aceptan más a los demás y sus diferencias, y están más capacitadas para forjar relaciones sociales importantes y sólidas. La capacidad para ser amable es una característica esencial que puede ayudar a contribuir al éxito personal y profesional de una persona.

Dado que se están produciendo muchos cambios en la vida de tu hijo como adulto joven y surgen cuestiones de identidad y propósito , es un momento crucial para hablar sobre el valor de ser amable y cordial con los demás. Los adultos jóvenes pueden practicar la amabilidad en todas sus interacciones. Simplemente mantener conversaciones con personas con las que por lo general no hablarían o coincidirían es una buena forma de empezar. Halloran dice que es fácil ser amable con quienes coinciden con uno, es mucho más difícil mostrar respeto y amabilidad con quienes realmente no congeniamos. “Tu meta no es estar de acuerdo con alguien”, dice Borba. “La meta es comprender de dónde viene esa persona y mostrarle amabilidad de todas formas”. Y está bien reconocer que no siempre es fácil. Trabajar e interactuar a diario con quienes tienen opiniones muy diferentes puede ser un desafío en ocasiones, en especial cuando esto provoca tensión. “Reconoce que tu hijo pueda estar en una posición difícil, pero aliéntalo de todas maneras”, dice la consultora en educación Ana Hoyamoun. Cuando tu hijo sea empujado a salir de su zona de confort, será un desafío. Pero los tiempos difíciles suelen ser el mejor momento para aprender y crecer.

Respetar las diferencias es algo que tu hijo tendrá que aprender a hacer toda su vida. Esto puede parecer evidente, pero asegúrate de que tu hijo se sienta incondicionalmente amado. En una época de muchos cambios, tu hijo puede sentirse especialmente vulnerable. ¡Un motivo más para apoyarlo! Esto le demuestra que respetar y amar a los demás por sus diferencias y a pesar de ellas es lo más importante.

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