El ABC de las entrevistas laborales

A medida que tu hijo comienza a insertarse en el mundo laboral o se prepara para ir a la universidad, es fundamental que cuente con las herramientas necesarias para enfrentar una entrevista.

El ABC de las entrevistas

La mayoría de nosotros en algún momento hemos tenido una entrevista en nuestras vidas. A medida que tu hijo comienza a insertarse en el mundo laboral o se prepara para ir a la universidad, es fundamental que cuente con las herramientas necesarias para enfrentar una entrevista.

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Antes

Antes de prepararse o de asistir a una entrevista, es fundamental que tengas bien en claro cuál es el objetivo.

Conoce el objetivo de la entrevista 

Antes de prepararse o de asistir a una entrevista, es fundamental que tengas bien en claro cuál es el objetivo. Los entrevistadores tienen un único objetivo: contratar a alguien para el puesto de trabajo ofrecido. Pero mientras buscan a esa persona evalúan ciertos aspectos clave. Quieren medir tu interés en el puesto, verificar si cuentas con la capacitación necesaria, evaluar tu profesionalidad y conocerte en persona. En cuanto a ti respecta, ¡tu objetivo es conseguir el trabajo! Faye de Muyshondt, fundadora de of socialsklz:-) for SUCCESS, explica que debes asistir a una entrevista armado de los conocimientos y las habilidades necesarias para causar una buena impresión. 

Existen diferentes tipos de entrevistas: tradicional, informativa, telefónica, por Skype, grupal y muchas más. En una entrevista tradicional, participan el entrevistador (tal vez más de uno) y tú en una charla cara a cara. Actualmente, muchas compañías realizan entrevistas telefónicas o por Skype. Algunas compañías realizan varias entrevistas, que comienzan con una conversación telefónica y culminan con una entrevista en persona. Otras compañías emplean métodos más específicos, como hacer entrevistas grupales o presentarte un problema para resolver. Una entrevista informativa es un poco distinta de las tradicionales. Está diseñada para conocer más sobre los diferentes puestos y áreas de trabajo pero sin hacer necesariamente una entrevista para cubrir un puesto específico. Este tipo de entrevistas son ideales para poner en práctica tus habilidades y armar una red de contactos para el futuro. Saber de antemano a qué tipo de entrevista asistirás te permitirá prepararte adecuadamente. 

Investiga sobre la compañía 

La clave está en la preparación. Investiga con anticipación. Averigua cuál es la compañía e infórmate sobre su objetivo básico, sus metas y el trabajo que realizan. Es probable que el entrevistador te haga una pregunta sobre la compañía y cuál es tu opinión sobre el trabajo que hacen. La orientadora Jane Horowitz recomienda que evites repetir la información que aparece en el sitio web de la empresa. A los empleadores les gusta ver que has investigado y te has informado, pero también desean conocer tu enfoque y opinión personal sobre quiénes son y qué hacen. 

Prepárate para posibles preguntas 

Una vez más, prepararse es fundamental. “Nunca te presentes a una entrevista sin haber ensayado antes”, recomienda de Muyshondt. Piensa en el tipo de preguntas que podrían hacerte. La clave para esto es conocerte a ti mismo y saber cómo te adaptarías al puesto para el que te postulas. Piensa en las habilidades específicas con las que cuentas y cómo se relacionan con el trabajo. Ten presentes tus debilidades y piensa en ejemplos que destaquen cómo las has superado. Piensa en experiencias específicas que hayas tenido que se relacionen con la descripción del puesto. Asegúrate también de preparar un breve resumen sobre ti mismo. Está casi garantizado que te dirán: “Cuéntame algo sobre ti”. Esto no significa que debes contar la historia de tu vida, más bien se trata de un resumen conciso sobre quién eres, tu experiencia laboral, tus habilidades y tus objetivos. Esta es una oportunidad para demostrar realmente quién eres y qué sabes hacer. “Muchas veces, los jóvenes se sienten incómodos al tener que publicitarse”, aclara de Muyshondt. “¡Pero de eso se trata una entrevista! Tienes que ser tú mismo”. Estas son algunas de las preguntas más habituales que te harán:

 

Viste ropa adecuada 

Planifica con tiempo la ropa que usarás, aunque esto depende mucho del puesto al que te postulas. No importa cuál sea, siempre debes estar limpio y prolijo. La vestimenta de negocios informal es lo más habitual. En términos generales, esto significa que no puedes usar jeans, camisetas, sandalias, muchas joyas ni calzado deportivo. Tampoco debes usar perfume o colonia. Si tienes dudas, es preferible pecar de elegante y no de mal vestido.  

Lleva copias de tu currículum 

Lleva varias copias de tu currículum, de este modo tendrás una copia para poder usar de referencia y podrás entregar copias a los entrevistadores (a veces son más de uno). Esta es una forma sencilla de demostrar que estás preparado y listo para la entrevista y, por extensión, para el trabajo. 

Llega temprano 

Asegúrate de conocer el destino y de saber cómo llegar. Como nunca sabes si habrá problemas con el tránsito o demoras en el transporte público, prepárate para salir con anticipación. Según el edificio o lugar en el que debas presentarte, tal vez debas pasar algún tipo de control de seguridad o dirigirte a un piso u oficina específicos, de manera que también debes tomar esto en cuenta. Además, no olvides apagar tu teléfono celular antes de ingresar al lugar donde se realizará la entrevista. Organízate para llegar temprano y tener unos minutos extra para poder relajarte antes de que comience la entrevista. 

Contacto visual

El contacto visual es fundamental en situaciones profesionales. Es importante cuándo y cómo haces contacto visual.

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Durante

Haz contacto visual cuando conozcas al entrevistador. Esto es importante para causar una buena primera impresión.

Contacto visual

Haz contacto visual cuando conozcas al entrevistador. Esto es importante para causar una buena primera impresión. Durante la entrevista, asegúrate de mantener el contacto visual mientras hablas con el entrevistador o entrevistadores. Míralos cuando te hagan las preguntas y retira la mirada brevemente cuando ocurren las pausas naturales al hablar. Un buen consejo es hacer contacto visual cuando estás diciendo algo importante. Si son varios entrevistadores, asegúrate de mirar a cada uno de ellos mientras respondes las preguntas.

Lenguaje corporal 

Durante una entrevista, el lenguaje corporal puede ser casi tan importante como tus respuestas. Intenta mantener una postura cómoda y evita estar inquieto, por ejemplo poner las manos sobre la mesa o inclinarte hacia adelante. Siéntate derecho y evita despatarrarte o recostarte en la silla ya que estarás dando la impresión de ser una persona descuidada u holgazana. En otras palabras, ponte cómodo pero no demasiado cómodo.

Piensa primero, luego responde

Claramente las entrevistas ponen nerviosas a las personas, y es muy posible que te adelantes a tus propias ideas al momento de responder una pregunta. Después de cada pregunta, respira y piensa durante unos segundos antes de responder. Al desacelerar tu respiración también desaceleras tu ritmo cardíaco y eso puede ayudarte a calmar los nervios. Esta pausa natural te permite pensar tu respuesta y también le demuestra al entrevistador que estás reflexionando sobre la pregunta que te hizo. También ayuda a ralentizar el ritmo de la entrevista y a disminuir tu nerviosismo. Mantén una actitud positiva y profesional, evita ser negativo.

Destaca tus habilidades

Durante la entrevista te harán muchas preguntas distintas y será tu tarea el relacionar cada una de estas preguntas con tus habilidades y por qué serías una gran elección para el puesto. Pero no es suficiente con solo enumerar tus habilidades, “Puedes decirle al entrevistador: ‘trabajo en equipo y soy un líder excelente’ pero ¿tienes algún ejemplo que respalde esa afirmación?”, explica Horowitz. Para mostrar tus habilidades en acción, Horowitz sugiere que pienses en cada una de tus experiencias anteriores como si fueran un caso práctico. También puedes pensar en tus habilidades como si fueran un cuento. Considera las siguientes preguntas: ¿En qué situación estaba? ¿Cuál fue mi rol? ¿Cuál fue el resultado? La historia debe ser breve. Si el entrevistador desea conocer más te pedirá que amplíes. “Respalda las habilidades que dices tener y el valor de lo que ofreces”, aconseja Horowitz. 

Haz preguntas 

Hacia el final de la entrevista, es probable que el entrevistador te consulte si tienes alguna pregunta para hacer. Aún cuando creas que no tienes dudas, es aconsejable que hagas al menos una pregunta. Puede ser sobre el ambiente de trabajo o detalles sobre el puesto. Hacer preguntas pertinentes le demuestra al entrevistador que estás interesado y eres curioso. También te permite obtener información valiosa sobre el trabajo. Estos son algunos ejemplos:

Lenguaje corporal

El contacto visual es fundamental en situaciones profesionales. Es importante cuándo y cómo haces contacto visual.

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Después

Después de la entrevista, envía un e-mail de seguimiento. Horowitz dice que deberías considerar esto como una estrategia de comercialización en lugar de pensar en una simple nota de agradecimiento.

Seguimiento

Después de la entrevista, envía un e-mail de seguimiento. Horowitz dice que deberías considerar esto como una estrategia de comercialización en lugar de pensar en una simple nota de agradecimiento. “Es la última oportunidad de demostrarles lo que valdrías para la compañía o el puesto”, dice Horowitz. Agradece al entrevistador por su tiempo, reitera tu interés en el puesto e indica algunas de las habilidades específicas que te convierten en un excelente candidato. Utilizar viñetas para enumerar estas habilidades es una buena herramienta que le permite al entrevistador leerlas rápidamente y obtener la información clave. También es útil resaltar algo especifico de la entrevista que hayas disfrutado, te haya resultado interesante o que hayas aprendido. Adjunta a este correo las muestras, currículum o materiales que te hayan solicitado. El mensaje debe ser breve y conciso. No solo es un gesto de amabilidad, sino que también sirve para que te recuerden.

Reflexión 

Después de la entrevista, tómate un momento para reflexionar. ¿Qué cosas crees que salieron bien? ¿A qué pregunta respondiste en forma más sólida? ¿Qué podrías mejorar? ¿Qué te gustó de los entrevistadores y de la compañía? ¿Hay algo que no te haya gustado? Este proceso te ayuda a evaluar tu experiencia a nivel general, valorar tu capacidad para el puesto y analizar qué ajustes debes hacer para futuras entrevistas. Y como todas las cosas en la vida, ¡es cuestión de práctica! Toma cada entrevista como una experiencia de aprendizaje, no importa cuál sea el resultado.